Una rueda que no se detiene.
Las canicas de vidrio caen de las bandejas de latón sobre una rueda de clasificación. Cada una rueda hasta pasar por el frasco de su color y cae dentro: tres canicas, un frasco.
La rueda es todo el puzle. Los frascos se llenan y se van, un color nuevo entra en la cola, y el color cuyos frascos se acaban antes que sus canicas deja una rodando sin destino.
Cuando una canica da una vuelta completa, la máquina se atasca y el nivel termina. La pregunta nunca es la velocidad: es el orden. Qué color alimentar y cuándo.




