Cada disparo es un pequeño rompecabezas.
Dos equipos se enfrentan sobre islas flotantes. En tu turno puedes moverte un poco, elegir uno de tres disparos, apuntar y mantener pulsado para cargar la fuerza. El viento cambia en cada turno, así que el disparo perfecto de hace un momento puede fallar por mucho.
Cada explosión abre un cráter. Golpea al rival de lleno o excava la isla bajo sus orugas y míralo caer entre las nubes. Los proyectiles perforan, rebotan, se dividen en el aire, invocan rayos o empujan tanques fuera del borde.
El orden de los turnos sigue el delay, como en los clásicos: los disparos especiales y los objetos cuestan tiempo y juegas menos veces. Usa bien tus turnos y la ronda será tuya.






















